frutas desecadas
La deshidratación de los alimentos es uno de los métodos más antiguos de conservación. La fruta desecada es el resultado de la extracción de agua de una fruta, consiguiendo incrementar sus propiedades organolépticas y una mayor concentración de la mayoría de vitaminas y minerales de su composición. Permite una larga conservación del alimento en condiciones perfectas siempre que se mantenga en un envase cerrado, en lugar fresco, seco y preservándolo de la luz.

Actualmente tiene multitud de usos, desde su consumo como snack a su utilización en cocina.

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